NUEVO GUION PARA LA CONGREGACIÓN DE LA SOLEDAD Y LA CRUZ (CUENCA)

A finales del año 2021, varios miembros de la Junta de Diputación de la Congregación de Nuestra Señora de la Soledad y de la Cruz se pusieron en contacto conmigo para plantearme su deseo de trabajar en la realización de un nuevo guion para esta señera corporación pasionista, una de las más antiguas de cuantas conforman la nómina de la Semana Santa de Cuenca, pues se documenta su existencia desde la segunda mitad del siglo XVI. La Congregación se encuentra actualmente inmersa en un importantísimo proceso de renovación y recuperación, en el marco del cual se entiende la intención de sus directivos de comenzar a definir un sello propio para su puesta en la calle, una identidad estética coherente y unificada que refleje su larga historia y su carácter clásico, así como su papel como fundadora y principal promotora de la Procesión del Santo Entierro de la noche del Viernes Santo, que tradicionalmente siempre fue el desfile más elegante y solemne de la Semana Santa conquense.

Mi propuesta, magníficamente recibida por la Junta de Gobierno de la corporación, fue tomar como referente estético para el diseño del guion y, por extensión, para ese estilo que deberá imprimirse en un futuro al resto de insignias de la Cofradía, la época fundacional de la Congregación: la segunda mitad del siglo XVI y los inicios del XVII. Más concretamente, se ha buscado inspiración en las artes suntuarias, y específicamente el bordado, del Renacimiento pleno y final, así como el primer Barroco, en la corte de los Habsburgo, a cuya área de influencia Cuenca, por cercanía, siempre perteneció. Este estilo reúne los principales elementos del aire que se pretende imprimir al cortejo de la Congregación: clasicismo, elegancia y sobriedad.

A partir de esta fuente de inspiración desarrollé, para el motivo principal del guion, que es el escudo central y su decoración circundante, un diseño sencillo pero muy equilibrado. En el centro del mismo, un medallón circular de fondo blanco acoge el escudo de la Congregación, una cruz popularmente conocida como la Venera, muy similar a la de Calatrava tanto por sus brazos flordelisados como por su fondo de gules —es decir, de color rojo—, pero con un círculo en su intersección. El borde de este medallón es abrazado por una vistosa tarja recortada que se riza sobre sí misma, de la que parten cuatro motivos principales, alineados con los brazos de la cruz, y otros cuatro secundarios, en las diagonales y de menor tamaño,  todos ellos compuestos por decoración vegetal muy clásica, de acantos y finos tallos. Los motivos se engarzan unos con otros mediante los tallos y caracolillos que los rematan, conformando una trama compacta, cuya silueta exterior es vagamente octogonal, lo que nos remite a los casetones de muchos de los artesonados renacentistas, sin ir más lejos los que adornan el espectacular techo de la Sala Capitular de la Catedral.

Este diseño se plantea como una primera fase de la ejecución del nuevo guion, pues se ha contemplado la realización, en un futuro, de una cenefa perimetral que enriquezca los bordes de la pieza. Irá bordado en oro finos y sedas de colores sobre damasco de color negro, manteniéndose así el tipo de tela que tiene el guion actual de la Congregación, uno de los más antiguos de la Semana Santa de Cuenca y el único que está bordado sobre este soporte textil. Está previsto que se estrene en la Semana Santa de 2024.